Para pulir el suelo se utilizan almohadillas de pulido o almohadillas abrillantadoras, especialmente las fabricadas con partículas de diamante u otros materiales abrasivos diseñados específicamente para pulir suelos. Estas almohadillas vienen en una gama de granos, lo que te permite conseguir distintos niveles de suavidad y brillo en el suelo.
Tipos de almohadillas utilizadas para pulir suelos
- Almohadillas Pulidoras Diamantadas: Son las más eficaces para pulir suelos de piedra como mármol, granito y caliza. Las hay de varios granos, empezando normalmente por un grano grueso (100-400) para el bruñido inicial y llegando a granos muy finos (1500-3000) para un acabado de alto brillo.
- Almohadillas aglomeradas con resina: A menudo fabricadas con resina sintética y partículas de diamante, estas almohadillas son eficaces para conseguir un acabado muy pulido. Son duraderas y proporcionan un acabado de espejo en las superficies de piedra.
- Almohadillas de bruñir: Para los suelos que no son de piedra (como el vinilo o algunos tipos de madera dura), las almohadillas de bruñido pueden crear un acabado muy brillante. Estas almohadillas son más blandas y se utilizan con máquinas de bruñir de alta velocidad.
Cómo elegir el grano adecuado para pulir
- Grano Grueso (100-400): Para el bruñido inicial, la eliminación de imperfecciones superficiales y arañazos ligeros.
- Grano Medio (800-1500): Para refinar y alisar la superficie como preparación para el pulido de alto brillo.
- Grano fino (1500-3000): Para el pulido final, consiguiendo un acabado de alto brillo o espejo.
En resumen, las almohadillas pulidoras de diamante o las almohadillas pulidoras con aglomerante de resina son las mejores para pulir suelos de piedra, mientras que las almohadillas pulidoras pueden funcionar bien para otros tipos de suelos.